
El proyecto, impulsado por el gobierno de Javier Milei, generó un fuerte repudio popular que se sintió en todo el país. El sindicato estuvo presente en Plaza Congreso acompañando la sesión y en todas las convocatorias provinciales.
El SATSAID estuvo presente en las masivas movilizaciones populares en todas las provincias del país manifestando su rechazo al mal llamado proyecto de ley de “inviolabilidad de la propiedad privada”, que impulsa el gobierno nacional de Javier Milei. El epicentro de la jornada fue la Plaza Congreso, en la Ciudad de Buenos Aires, con una multitud siguiendo en simultáneo la sesión que sucedía en la Cámara de Senadores y Senadoras.
El sindicato se movilizó a la plaza junto a los gremios hermanos de la Confederación General del Trabajo (CGT). Estuvo presente el secretario de Prensa y Comunicación de la CGT y secretario General del SATSAID, Horacio Arreceygor; el secretario Gremial, Alejandro Rossi; el secretario de Prensa y Difusión, Darío Aguilar; el prosecretario Administrativo, Roberto Clerf; y los vocales del Consejo Directivo Nacional, Alejandro Moreira y Sebastián Giannetti, junto a delegados y delegadas de la Ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires. A su vez, las seccionales de todo el país participaron en las convocatorias de sus respectivas zonas.
La histórica movilización no se vio afectada ni por razones climáticas ni por la decisión del gobierno nacional de quitar el capítulo central del proyecto que modificaba la Ley de Tierras y hubieses habilitado la venta indiscriminada de nuestros territorios a extranjeros. Sin embargo, deja vigentes capítulos igualmente graves, como los que cambian las reglas para los desalojos, las expropiaciones, la protección de los terrenos incendiados, la regularización de viviendas y los registros inmobiliarios.
El proyecto plantea la modificación de la Ley de Manejo del Fuego, que actualmente protege cambiar el uso de tierras que fueron afectadas por incendios para evitar los graves siniestros intencionales con fines inmobiliarios. Con su aprobación, los incendios se proliferarán y no tendrán consecuencias para quienes los generen, y ningún control sobre el uso posterior del suelo.
Además, la norma pretende poner todas las trabas posibles para que el Estado no pueda expropiar con fines de utilidad pública. En el caso de los desalojos, la nueva ley dejará a los inquilinos e inquilinas con menos tiempo para defenderse en caso de procesos judiciales.










